Fabianadas

Un poco de las webs que leo….

Archivo para la categoría: MundoReal™

Parecidos razonables VIII

O mucho han decidido diversificar las líneas de negocio en Redmond o en efecto nos encontramos ante un nuevo parecido más que razonable en esta foto tomada en El Cairo que no necesita más explicación:

New Windows Ketchup © Luis Bou

(Gracias, Luis.)

Leer el post completo »

En: Contributors, MundoReal™ | — Junio 2, 2007

Pillados por Google Street View

Si ya antes, desde el cielo Google, había pillado a nudistas tomando el sol en playas o azoteas o gente haciendo pis al aire libre, la cosa se vuelve aún más cercana (y menos anónima) con la función Street View.

Cotilla Street Map

La función Street View toma imágenes de vídeo a pie de calle con cámaras de 360º que posteriormente permiten recorrerlas como si se andase por ellas: se puede mirar en todas direcciones y elegir entre dirigirse a la derecha, a la izquierda o dar la vuelta. Y es posible aguzidar la vista a lo bestia con la función de zoom hasta poder leer los horarios de la cartera del cine. Esta función, como comentábamos con motivo del Google Developer Day 2007 que se celebró ayer, está de momento limitada a algunas ciudades de Estados Unidos.

Cotilla Street MapEntre otros sitios, Mashable y Google Sightseeing recogen y enlazan algunos momentos cotidianos que se capturan al fotografiar las calles: gente saltando verjas, entrando en sexhops, echando un pipi entre los arbustos, gente agachada en mal momento… incluso radares cazando excesos de velocidad.

Aparte los casos de jugarretas provocadas por la toma y procesado de imágenes que pueden producir curiosos efectos ópticos, “decapitar” gente o mostrar fenómenos inexplicables que a buen seguro serán correctamente “interpretadas” por lo magufos de turno.

Immersivemedia Beetle

La empresa encargada de la toma de tales imágenes se Immersive Media, que lleva varios dedicada a capturar video en 360ª grados geoposicionado. En su página web (vía PR. Differently) tienen una demo de cómo funciona, algo de información sobre las técnicas y tecnologías que utilizan y un mapa de cobertura de los trayectos seguidos que ya están geoposicionados y disponinles —de nuevo y como ya he comentado sólo en EE.UU., aunque ayer en el Developer Day Google quiso dejar claro que su compromiso para todas estas cosas es a nivel mundial.

Leer el post completo »

En: Contributors, MundoReal™ | — Junio 1, 2007

Las curiosas Torres Winkel del III Reich

Winkelturme

En algunas ciudades alemanas como Wünsdorf o Gießen es posible encontrarse algunas de las peculiares estructuras conocidas como Torres Winkel o Winkeltürme que se construyeron en el país durante la Segunda Guerra Mundial. Su función era la de servir como refugio contra bombardeos aéreos (pudiendo dar cobijo hasta a quinientas personas) y en menor medida contra artillería pesada.

Diseñadas y patentadas por Leo Winkel (de quien toma su nombre) a principios de 1930 sin embargo ideas similares ya habían sido expuestas por otros inventores una década atrás incluso con el mismo propósito militar. Los primeros diseños contemplaban también posibles usos de las torres en tiempos de paz como almacenes o depósitos de agua.

El peculiar aspecto fálico de tales torres tenía un fin muy concreto en la protección contra bombas. La idea era que la forma cónica rechazara el proyectil en caída libre (como bombas arrojadas desde aviones) y las hiciera caer en suelo al pie de la torre, donde el mayor grosor de la estructura resistiría en mayor medida la explosión. En cualquier caso, su forma alta y esbelta las hacía ser difícilmente distinguibles visualmente desde el aire y era aún más difícil (sino virtualmente imposible) hacer de ellas un blanco intencionado.

Winkelturme
Torre Wikel tipo IIc con el peculiar saliente “Krempe”.
Foto de LostPlaces.de.

La mayoría de estas torres se construían cerca de fábricas y zonas industriales para protección de los trabajadors. Por ejemplo, la torre cercana a los talleres ferroviarios en Darmstadt tenía 32 metros de altura, quince plantas y especio para 530 personas y el grosor del hormigón de la parte inferior alcanzaba los tres metros. Sin embargo el tamaño habitual era un poco menor, con 20 o 25 metros de alturas, entre ocho y diez metros de diámetro y muros que variaban su grosor desde algo menos de un metro hasta dos metros como medida máxima común.

Aunque la mayoría de estas torres fueron derribadas por las tropas soviéticas al terminar la guerra, hoy en día se conservan algunas de ellas en ruinas o derribadas, yaciendo sobre el suelo, y unas pocas aún es posible verlas en pie en buen estado.

Más en

Torre antiaérea
Torre antiaérea tipo G tal y como se conserva en la actualidad en Wilhelmsburg. Foto por Seebeer.

Además de las menos populares pero curiosas torres Winkel la Alemania nazi contaba con un gran número de torres-búnker antiaéreos utilizadas por la Luftwaffe, la fuerza aérea alemana, para contrarrestar los ataques aéreos sobre localizaciones claves. Estas otras torres más convencionales, llamadas Flaktürme (torres de fuego antiaéreo, en inglés Flak tower) además de contar con armamento servían también como refugios para decenas e incluso cientos de personas gracias a su construcción de hormigón armado y muros de hasta 3,5 metros de ancho, aún más solidas que las, a su lado, “ligeras” torres Winkel. Se consideraban indestructibles, no tanto por su magnífica construcción, que difícilmente habría soportado impactos directos de bombas aliadas del calibre de la Grand Slam que se utilizaban para destruir construcciones aún más densas, sino principalmente porque los bombarderos evitaban aproximarse a estas torres precisamente por el armamento antiaéreo que albergaban y que las hacía extremadamente peligrosas para las aeronaves.

(Vía A Thrilling Wonder Republication.)

Leer el post completo »

En: Contributors, MundoReal™ | — Junio 1, 2007

Paracaídas en aviones de pasajeros

Hace unos días tuve la ocasión de ver como durante la demostración de seguridad previa al despegue obligatoria en todos los vuelos (ya sabes, esa en la que te dicen dónde están las salidas de emergencia, cómo colocarte el chaleco salvavidas, la máscara de oxígeno y tal) un pasajero graciosillo se dedicaba a ir lanzando comentarios del estilo de «si a 150 no sobrevive nadie, a 850 no se salva ni Dios» o «para qué me dais un chaleco, yo quiero un paracaídas», comentarios que el pobre Pedro, el tripulante de cabina senior de aquel vuelo, quien en mi opinión se ganó el sueldo del mes aquel día, intentó acallar en la medida de lo posible.

La cosa es que aunque a mi me parecía obvio que lo de los paracaídas era una idea un poco ridícula, nunca me había parado a pensar realmente por qué, así que aquí van los motivos que se me han ido ocurriendo y que he ido encontrando mirando un poco por ahí el tema:

  • Para empezar, las puertas de los aviones de pasajeros están diseñadas para abrirse hacia dentro, con lo que aparte de los anclajes y mecanismos de cierre que llevan la diferencia de presión entre el interior de la cabina y el exterior del avión ejerce una fuerza de varias toneladas sobre ellas que haría imposible abrirlas a la altura de crucero -digamos que unos 28 ó 30.000 pies, 9 ó 10 kilómetros- de un vuelo.
  • Aún suponiendo que se pudieran abrir las puertas, la velocidad a la que viaja un avión -pongamos que unos 850 kilómetros por hora- haría extremadamente difícil salir del avión debido a la velocidad de la corriente de aire que lo rodea, y aún de poder salir el golpe que le produciría a un pasajero esa corriente de aire probablemente le causaría serias lesiones si no lo mata directamente. Piensa en lo que pasa si sacas la mano por la ventanilla de un coche viajando a 100 km/h y multiplícalo por 8 19 (ver actualización al final de la anotación).
  • Aunque esto no acabara con el saltador, aún quedaría el riesgo de chocar contra el ala y/o los timones de profundidad y/o el timón de dirección del avión, sin olvidar la posibilidad de que te trague uno de los motores, aunque aviones como los MD-80 que tienen una salida bajo el cono de cola tendrían una cierta ventaja en este aspecto. Recuerda que no en vano los asientos eyectables de los aviones militares cuentan con motores cohete para asegurarse de que no chocan con el avión al ser activados y que en algunos casos, como por ejemplo en el F-104 Starfighter o el de los asientos de algunos tripulantes de un B-52 estos se disparan hacia abajo, e incluso en algunos otros aviones como el F-111 es la cabina entera la que sale disparada y luego baja a tierra colgada de varios paracaídas.
  • A esa altura la cantidad de oxígeno en la atmósfera es reducidísima, lo que provocaría la pérdida de conocimiento del saltador en unos veinte segundos, así que en ese tiempo habría que saltar, estabilizar la caída, y abrir el paracaídas, y aún suponiendo que lo consiguieras, lo que no es exactamente trivial y en realidad requiere cuando menos algunas horas de entrenamiento previo, la falta de oxígeno probablemente te mataría o te causaría tales lesiones cerebrales que casi sería mejor no sobrevivir al salto.
  • La temperatura también podría ser un factor, ya que a esa altura puede rondar los 40 ó 50 grados bajo cero, lo que según he leído en algunos sitios podría matarte por el choque térmico que supondría pasar de una temperatura de aproximadamente 20° a esos 40 ó 50 bajo cero repentinamente, aunque parece claro que los pilotos militares pueden saltar de sus aviones sin que la temperatura sea un problema aún cuando no van especialmente protegidos contra la temperatura [Flash] a menos que estén volando en climas fríos, en los que llevan bajo el mono de vuelo un traje seco similar al de los buceadores destinado a protegerlos del frío si caen en el agua.
  • La mayoría de los accidentes -del orden del 94%- ocurren en las fases de despegue y aterrizaje, con lo que no habría tiempo de que los pasajeros se colocaran el paracaídas y abandonaran el avión y quizás tampoco habría altura suficiente como para que el paracaídas sirviera de algo.
  • Un adulto y un niño no pueden usar el mismo paracaídas; de hecho un adulto «grandote» y una frágil abuelita probablemente tampoco, así que habría que cambiar los paracaídas antes de cada vuelo según el pasaje o bien llevar una gama variada de ellos, lo que podría ser un problema si se acaban los de un tipo determinado.
  • Conseguir que los cientos de pasajeros de un avión se pusieran el paracaídas a tiempo de saltar tampoco parece algo trivial… y convencerlos de que salten aún menos.
  • El peso añadido de los paracaídas disminuiría la carga útil del avión, lo que encarecería los billetes, y lo mismo sucedería con el coste de su adquisición y mantenimiento.

Por supuesto se puede argumentar que los pasajeros podrían esperar a saltar a que la tripulación descendiera y frenara el avión, pero es que en el caso de una emergencia en vuelo precisamente altura y velocidad son dos de los mejores aliados con los que cuentan los pilotos, como queda claro en los casos del vuelo 143 de Air Canada, el vuelo 236 de Air Transat o el vuelo 3378 de Hapag-Lloyd, aviones que se quedaron sin combustible durante el vuelo pero que aún así pudieron alcanzar un aeropuerto (o casi en el caso del vuelo de Hapag-Lloyd).

Por otro lado, si el avión tiene algún problema lo último que necesita la tripulación es tener que preocuparse además del efecto que sobre sus características de vuelo pueda tener una o varias puertas abiertas, por no hablar de que a 80 millas por hora, que es aproximadamente la velocidad a la que los paracaidistas saltan normalmente, un avión de pasajeros tiene las características de vuelo aproximadas de una piedra.

Además, y siendo fríos y calculadores, probablemente salga más a cuento las aerolíneas pagar las indemnizaciones correspondientes a los pasajeros o sus herederos en caso de un accidente que gastarse el dinero en unos paracaídas que probablemente nunca iban a ser usados.

Otra cosa es el caso de los aviones ligeros que empiezan a incorporar paracaídas para el propio avión, diseñados para frenar la caída lo suficiente como para que los pasajeros no resulten heridos aunque el avión sí pueda quedar destrozado… aunque probablemente es algo que nunca veremos en un Airbus A380 ;-)

Y en cualquier caso, no olvides que volar es la forma más segura de viajar.

Otras fuentes: How come they dont supply parachutes on commercial airliners??, Why can’t airlines provide parachutes for every passenger?, Parachutes for All.

Actualización con algunos comentarios que habéis ido enviando:

  • Jesús, Asgard, Diego y Roberto nos recuerdan que en realidad la resistencia del aire aumenta con el cuadrado de la velocidad, con lo que en el ejemplo de sacar la mano por la ventanilla del coche el efecto de sacar la mano a 800 por hora sería 64 y no 8 veces mayor a nivel del mar, aunque si tenemos en cuenta que la densidad del aire al 10 km de altura es aproximadamente de un 30% de la del nivel del mar el efecto sería en realidad unas 19 veces mayor; he corregido el dato en el texto principal.
  • Francisco insiste con el tema de que saltar en paracaídas no es trivial y que saltar sin el entrenamiento oportuno puede suponer partirte la columna en el momento de la apertura de este o las piernas al aterrizar si no lo haces en la postura adecuada, aunque obviamente esto último sería un mal menor.
  • Para acabar, y en un tono más jocoso, JohnDoe nos pasa el enlace a otros consejos para sobrevivir a una caída sin paracaídas: Unplanned Freefall? Some Survival Tips

Leer el post completo »

En: Contributors, MundoReal™ | — Mayo 30, 2007

buddy icon Bienvenido a Fabianadas, Un poco de cosecha propia y un mucho de las webs que me han atraído por algo en concreto.. interesantes ,divulgativas , entretenidas.... decide tu mismo .. pero sobretodo.. que te diviertas!!

Buscador

Google
 

Contacto

Archivo


Add to Technorati Favorites

Enlaces


Sindicar

Puedes Sindicar el contenido de este blog en tu lector de noticias usando alguna de las siguientes formas:

Add to Google Reader or Homepage

Add to Plusmo

Add to netomat Hub



Wordpress Themes & Dalarnas

Fabianadas © 2012 — Algunos derechos reservados